Presentación de La fotografía en el Casino de Tenerife

Buenas noches: Me corresponde  dar la bienvenida a este Casino a Ana Larraz Galés, que nos presenta esta tarde su libro “La Fotografía:Historia de un soldado( 1936-37)”, lo hago en representación de nuestro presidente, al que le  hubiese gustado hacerlo personalmente pero obligaciones profesionales se lo impiden.

Ana Larraz Galés es taustana, taustano es el gentilicio  de Tauste, una de las Cinco Villas del Alto Aragón. No sé si ella sabe que un paisano suyo, un taustano, Jaime Ortega y Olleta tiene un lugar importante en la historia de las islas, especialmente de Tenerife y por qué no, también en la  de este Casino.

El 23 de marzo de 1854, esta sociedad ofrecía un gran homenaje Jaime Ortega, no en este edificio, que entonces no existía, pero si muy cerca, justo enfrente, sólo cruzando la plaza. Ese homenaje consistía en un gran baile, en aquella época en pleno romanticismo, cualquier celebración se traducía en un baile, con un intermedio de refrigerio y brindis, sin brindis no había homenaje. Asistieron  a ese baile nada menos que 400 personas. Jaime Ortega era el Capitán General de Canarias. Lo fue  sólo por un año, pero su labor fue tan eficaz y fructífera que su despedida fue una gran manifestación popular, equiparable a la que años después se le dio al general Weyler, ese entusiasmo se debía a que Ortega había conseguido la revocación del decreto real de 1852 por el que Canarias por primera vez se dividía en dos provincias.

Por descontado, el entusiasmo se vivió intensamente en Tenerife, en Las Palmas no tanto. Personaje singular, Jaime Ortega fue condecorado con la Laureada de San Fernando, por su lucha como liberal contra los carlistas y fusilado como carlista por su lucha contra los liberales.

Ana Larraz es arquitecto técnico, lo  que me congratula, porque  soy ingeniero y también escribo, escribo lo que ahora se denomina de no ficción y me molesta que  se piense que sólo los de letras pueden dedicarse a labores literarias. Parafraseando  el famoso refrán podemos decir en este caso: El compás, la escuadra y la plomada no embotan la pluma. Yo pienso que más bien todo lo contrario porque en arquitectura se precisa ordenar las actividades necesarias para construir, buscando optimizar el trabajo, y eso acostumbra también a ordenar las ideas para cuando se escribe.

Ana lleva media vida en nuestra tierra. Desde los 14 años estudió en Zaragoza el bachillerato, cuatro años más tarde pasó a Valencia donde hizo la carrera de arquitecto técnico, se quedó a vivir allí, se casó y nació su hija, curiosamente su baja maternal le permitió empezar a trabajar sobre el libro que hoy presenta.  Por razones profesionales recaló aquí en Tenerife en el verano de 1994, donde estuvo cuatro años, para trasladarse por fin a Las Palmas donde reside actualmente y vino al mundo su hijo.

Una vez comenzado el gusanillo de la afición literaria, sigue con ella, sacando tiempo de donde puede, y ahora está inmersa en la aventura de  escribir una nueva novela.

Cuando la haya terminado, que espero que sea pronto, ya sabe que dispone de esta sociedad para hacer su presentación.

Con esto, paso a colocarme entre los oyentes que es el lugar que me corresponde, y  cedo la palabra a don Esteban Sola para dar cumplimiento al  motivo que nos reúne aquí esta noche.

Muchas gracias.

 

 

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